Solo un techo de menos en la habitación del olvido, donde ya apenas te extraño. O eso quiero creer. Aunque, si me guardas el secreto, aun me atrevería a confesarte, haciendo de mi boca corazón, que sin ti los lunes son precipicios, que me haces falta, aunque no sepa si es porque quiero estar contigo o no quiero estar sin ti, y no quiera tener que descubrirlo; que solo quiero que vuelvas, y que, si te lo propusieses, el mundo giraría pero solo para verte pasar. Y es que hay abrazos que curan cicatrices, y los tuyos me han salvado la vida tantas veces…

No hay comentarios:
Publicar un comentario