-No
pretendo que me quieras, solo quiero que me dejes quererte. Y quien sabe,
quizás un día hasta te enamores de mí. Y sino, será mala suerte, pero no hay
cosa peor que vivir sin amor. Y te lo digo porque lo he pasado mal durante
muchos años, pero cuando te conocí pensé que ibas a cambiar todo. Cuando te vi
con ese libro para tontos, cuando me sonreíste por primera vez, incluso cuando
lloraste por primera vez. Yo de verdad pensaba que eras distinta. Pensé que
todo eso de ser una abogada formal e insensible era de afuera, que en algún
momento ibas a dejarme conocerte. Pero al parecer me equivoqué.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario