lunes, 24 de febrero de 2014

-No pretendo que me quieras, solo quiero que me dejes quererte. Y quien sabe, quizás un día hasta te enamores de mí. Y sino, será mala suerte, pero no hay cosa peor que vivir sin amor. Y te lo digo porque lo he pasado mal durante muchos años, pero cuando te conocí pensé que ibas a cambiar todo. Cuando te vi con ese libro para tontos, cuando me sonreíste por primera vez, incluso cuando lloraste por primera vez. Yo de verdad pensaba que eras distinta. Pensé que todo eso de ser una abogada formal e insensible era de afuera, que en algún momento ibas a dejarme conocerte. Pero al parecer me equivoqué.


No hay comentarios:

Publicar un comentario