sábado, 31 de mayo de 2014

Sé que ya pasó más de un año, y también sé que las cosas son diferentes, que no pueden y no van a volver a ser iguales. Aún así, me pregunto todavía el porque.
Porque tuve que soportar tenerte tan lejos, sabiendo que tanto vos como yo nos queríamos. Me refiero a que, puedo comprender el hecho de que un error como el mío te haya lastimado. También comprendo mis motivos para haberte lastimado, porque vos también tuviste tus equivocaciones.
No hablo de la pelea en sí, ni del hecho de que te alejaras. Incluso entiendo el porque tuve que convivir con el hecho en mi cabeza de vos en tu plena venganza de acariciar otros cuerpos, de besar otras bocas, de reírte y disfrutar de cosas que solo disfrutabas conmigo. Lo puedo entender porque aunque haya amor, existe el rencor. Y existe el dolor.
Pero lo que no logro entender es como pudiste dejarme tan quebrada. Tan sin sentido. No puedo entender y hasta el día de hoy me duele el hecho de que te alejaras tanto de mí, tanto, que estuve segura de que ya no había vuelta atrás, de que te había perdido.
Nunca nadie me dejó tan vacía, nunca nadie me hizo sentir tan vulnerable. 
Y repito, como cualquier persona he llorado por imaginarte con otras. Más allá de lo que me contaran, también me lo contabas vos. He llorado porque (aunque sea egoísta) parecías feliz sin mí, y yo no quería que lo fueras. O sí, pero conmigo. 
He llorado y sufrido por pasar por el lugar donde te conocí, por acordarme de cada momento en que me abrazabas y me besabas en el medio de la calle sin que te importara nada más. Siempre es levemente siniestro pasar por los lugares que fueron testigos de un instante de perfección.
Pero no, tampoco fue nada de eso. 
Fue ese momento en que te vi, y supe que nunca más iba a volver a ser lo mismo. Te cortaste el pelo, te vestiste diferente, caminabas diferente. Pero no era nada de eso, era esa indiferencia al mundo en tu cara que puedo jurar que no existía cuando te conocí.
Y tenía razón, porque nunca más fue lo mismo.
Me sigo sintiendo culpable hoy en día, pero no por lo que los demás creerían. Ya superé la culpa de mi equivocación en si, y de haberte lastimado también, porque vos también me lastimaste y espero que como yo sé que no lo hiciste apropósito vos ya sepas que lo mío tampoco fue así.
Me siento culpable por haberme robado una parte de vos que todavía existía y que no te merecías que me lleve. No sé si fue tu inocencia, la confianza en los demás, cierta manera de amar, o que. Pero algo perdiste ese día. 




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