No hay nada más destructivo y cruel que aquel ser que por un motivo siniestro insiste en recordarte tu poco valor en este mundo. La cercanía a esa persona siempre te llena de remordimientos, de inferioridad, ninguna acción, ningún momento de tu presencia vale por ningún tipo de esfuerzo de esa persona.
Sin importar cuan mal te haga, sin importar si esa persona quiere que alcances la felicidad, vos la seguís, convencido de que en algún momento, con tanta fuerza y tanta insistencia, va a notar, quizás, algo de todo lo que haces y lo que sos.
Lo real es que ese tipo de personas, solo cambian por alguien que les haga lo mismo, necesitan un golpe de karma, que vos sabes bien que no se lo podes dar, y no es porque no tengas la fuerza, no es porque no lo puedas hacer. Vos sabes bien cual y cada uno de los pasos que tendrías que tomar para lastimarlo y que ahí se interese por vos.
Pero el problema está en que uno no es como esas personas, uno se interesa porque el otro sea feliz, y si el otro es feliz por pisotear mi felicidad, que así sea. Porque sé que aunque no note que me lastima, no es mala persona. Simplemente no entiende, o quizás no pueda entender, que sus sentimientos y su ser no son los únicos existentes en la ecuación.
Y también sabes, que si algún día llegaras al punto de lastimarlo porque queres que sienta lo que vos sentís, jamás habría vuelta atrás, porque llegar a ese punto es llegar a un extremo es que dejaste de tenerlo en un primer lugar, por tenerte a vos mismo.
Espero no tener que llegar a ese egocentrismo sano, porque sinceramente, no quisiera tener que perderlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario