miércoles, 4 de junio de 2014

Muchas veces las personas no se dan cuenta de las cosas que hacemos por ellas hasta que dejamos de hacerlas. Incluso así, jamás serían capaces de retribuir un cuarto de todo lo que les dimos, quizás por que esté en su naturaleza o quizá porque piensen que no vale la pena, que no valemos la pena. La gente tiende a dar por perdido lo que aún puede tener, y por ganado lo que verdaderamente no posee.
Nunca hay que pretender que hagan por nosotros lo que nosotros hicimos por ellos, así uno puede ahorrarse decepciones. 
Después de todo, todo lo que me gustó de vos, fue lo que te inventé yo. Solía pensar que cualquier momento era bueno para quererse, para olvidar, perdonar, superar y seguir adelante. Pero ahora no sé si es tan buena idea, cuando cada uno está, orgulloso por su lado, esperando cosas que el otro no está dispuesto a dar, de que sirve perdonar? de que sirve no mirar atrás? si lo que pasó ayer te está pasando hoy. Te va a pasar mañana. Las personas cambian, pero cambian por las cosas que ellos quieren- y que pasa si no te quieren?-.


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