Todo empieza siempre igual, uno va por la vida carente de sentido y de repente un flash, una explosión en unos ojos que no pasó en ninguno de todos los otros ojos que uno vio hasta ese momento.
Y desde ahí todo cambia, ya ha cambiado.Y pasa la primer sonrisa, el primer abrazo, el primer beso.
Cometí, igual que todas, la inconsciencia de enamorarme del hombre perfecto. Y fue inconsciencia porque el hombre perfecto no existe, y yo quise creer que si.
'Soy una granada, y un día explotaré, y no quiero tenerte cerca cuando lo haga', una vez dijiste, y yo creí que hasta me estabas cuidando, que me querías o que te importaba quizás, lo que pasaba por mi mente cuando por enésima vez golpeabas mi corazón con tus palabras hirientes. A veces no sé si soy demasiado cobarde para olvidarte o demasiado valiente para seguir amándote.
Pero es que mirarte sin sentir nada es imposible. Porque en vos encontré lo que andaba buscando, el problema es cuando un día eso que encontraste se va. Se te escapa de las manos de la misma manera en que entró a tu vida.
Y uno se pregunta, porque mirando el mismo envase no tiene el mismo contenido. Y es que las personas cambian, y yo también cambié, cambié por vos, por mí y por destino.
Y mi cabeza se me enfrenta en una noche de solo pensar, y la alegría se me escapa y la agonía vuelve a dominar...

No hay comentarios:
Publicar un comentario