lunes, 3 de noviembre de 2014




Y como la luna, ella tenía un lado de ella tan oscuro, que ni las estrellas podían brillar sobre él; tenía un lado tan frío, que ni el sol podía quemar allí.


Es gracioso como una sola herida puede causarte tanto dolor, pero cuando te herís a vos mismo, todo se calma y ya no hay dolor, solo te sentís vivo.
Tan feliz un momento, e increíblemente deprimida al otro. (Estoy más destrozada de lo que podrías imaginar). Pero es mi culpa, por creer que te quedarías de todos modos.
Y creo que voy a amarte y extrañarte por un largo, largo rato.
No puedo explicar lo doloroso que es esperar algo que nunca va a llegar. Nunca.
Ese día, morí un poco, cuando estabas por la mitad de la oración y yo ya sabía a donde iba. Nunca quise escuchar el resto.
Somos solo almas perdidas, no es cierto?










The
Sky
Is
Crying
So
Am
I